domingo, 13 de marzo de 2011

Búsqueda...

Si tengo que decir que no soy insistente al momento de que las cosas salgan como quiero, estaría mintiendo... Y esta característica se traslada a cada uno de los aspectos que rodean el evento "casamiento"... lógicamente.

De todas maneras, esta transformación en el estado civil no sólo requiere organización en su ámbito propiamente dicho. Es decir, que mi insistencia en que las cosas salgan como quiero, no se refiere simplemente a la organización del evento en sí... Sino a todos los cambios que esto acarrea.

Luego del día propiamente dicho, viene la significación del matrimonio. Es decir, el matrimonio en sí. Y esto supone, no sólo una mudanza de cosas hacia otro lugar... sino el tener que hacerse de cosas que hasta ahora, creía inútiles. No por la función de las cosas en sí, sino porque escapan a mi entendimiento.

De repente me encuentro charlando sobre ollas a presión, Pyrex y acolchados con determinada cantidad de hilados...

Lógicamente a muchas de esas cosas no les presto la mayor atención todavía. Pero en otras, me encapricho a sobremanera.

En esta oportunidad estoy en búsqueda de un acolchado, no muy abrigado, pero no muy finito; negro liso, pero reversible, de otro color. Para una cama de 2 plazas y 1/2, que no roce el suelo y no sea muy gordo...

Créanlo o no, me está costando demasiado conseguirlo, principalmente a buen precio... Porque demás está decir que no voy a abonar $500 por un acolchado...

Así que mis días transcurren entre Mercado Libre, negocios de sábanas y mails...

Nunca pensé que esta cuestión se convertiría en un gran dilema para mí...

jueves, 10 de febrero de 2011

La práctica (parte II)

Los días continuaron como lo relatado anteriormente. Mucha paz, mucho descanso...
Hoy tuvimos que ir a la "salita" del barrio porque hace dos días me duele la garganta, y yo, a diferencia de mi novio, trato de no automedicarme. Ahora tengo que tomar Trifamox 500 en jarabe porque no puedo tragar la enorme pastilla.

Esto todavía no fue un inconveniente en la convivencia. Me la banqué bastante bien, aunque sentirme mal realmente me ofusca.

El intercambio de "opiniones" sólo se da en temas como este:
"Gordo, dejaste el recipiente en el cual tomaste el helado en la pileta de la cocina. Tuve que lavarlo yo, no es así la cosa. Si lo llevas hasta ahí, lavalo". "Sí, tenés razón, perdoná. Estoy mal acostumbrado".

Imagino que si esto me resulta aburrido a mí, lo será más para ustedes... pero no podía dejar de mencionarlo...